Lírico y autodidacta.


Nunca fui, ni soy de nadie, 

tan sólo observo cómo crezco

y pienso que mi suerte, la merezco,

desde ese punto ciego, donde irradie.


Mi voluntad es firme en la quebrada 

angustia, que ante mi, se cae vencida 

y celebro con mi canto, toda vida

que intento no dejar por ignorada.


Presiento a cada paso, esa alegría 

que quiero contagiar con mi locura,

el mundo está sumido en la amargura 

no sé por animarles ¡Qué daría!.


Entrego mi caudal de poesía

a quienes no valoran mi labor,

ignoran que yo siento un gran amor 

en estas expresiones, cada día.


No sé, si han olvidado, que la rima

es grácil y promueve un sentimiento, 

que brota desde un puro pensamiento 

y lleva su lirismo en alta estima.


Por ello el verso libre, en su medida,

ha de dejar un paso a ese lirismo,

que tiene cada verso, por sí mismo 

y en cada rima lleva nueva vida.


Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Falto de recursos.


Se escucha una voz, y allí nadie acude,

la tristeza es musgo verde, que se oxida,

y queda flotando esta voz, perdida 

en un hueco inerte, y ahora la sacude.


El viento despierta desde su letargo,

al ver que su epístola sigue vacía

con leve murmullo de melancolía

y el camino es más estrecho y largo.


Se escucha una voz, y es tan sólo un eco,

que parece hablar desde el pensamiento

y queda vacía, mecida en el viento,

oculta en un lóbrego y oscuro hueco,

que nadie contempla, ni tampoco escucha,

la vida transcurre y su prisa es mucha.


Se malgasta el tiempo con un mal vivir,

ante los espejos, que clarividentes,

se quiebran despacio, hiriendo a las gentes,

que tan sólo esperan la paz al morir.


La vida sin voces, no tiene sentido 

y en la inmensidad del azul del cielo,

cortos de esperanza y ávidos de anhelo,

somos el destino de un tiempo perdido.


Tristemente ciego, porque en su ceguera,

se vuelve a caer sobre la escarpada 

meseta, que tiene su cima cortada,

y ese es su destino, su vida es severa.


No remonta un rio, falto de caudal,

no abrazan sus aguas, el cuerpo desnudo,

de quien por flotar, lo intentó y no pudo,

hallando en sus aguas un triste final.


Porque no pensó, que en la esquiva suerte,

no tuvo un recurso, presto y a la mano,

tan sólo sintió, como un ser humano,

el frío que queda al besar la muerte.


Escrito en Octubre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

La muerte es consecuencia de la vida.



La muerte es consecuencia de la vida,

el paso detenido en el abismo,

que surge al encontrar en uno mismo,

la linea que define su medida.


La vida es transición, somos errantes

y en todas las etapas, fallecemos 

para volver de nuevo, y comprendemos 

que surgirán los cambios importantes.


La juventud descubre su verdad

y con el tiempo olvida su niñez

y no queremos ver, que la vejez,

no es más que una futura realidad.


Que todo se encadena, a ese destino 

que emerge con el paso de los años 

y llega, al ascender por los peldaños 

que encuentras en tu ruta o tu camino.


La muerte es el retorno hacia una nada,

que originó la vida en sus cimientos,

creando otros nuevos nacimientos,

sobre una ruta firme y señalada.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Tiempo de espera.


El tiempo, lentamente se detiene

y el reloj se adormece en larga espera,

sus agujas, no caminan en su esfera,

mientras tanto, ahora piensas: ¡Ya no viene!


Y de pronto, cuando ya pierdes la calma,

con salto las agujas precipitan,

unas horas, cuando más se necesitan

y regresa toda dicha hacia tu alma.


Ese tiempo, detenido en su progreso,

vuelve ahora a caminar, con la esperanza 

de tener el segundero, siempre en danza,

celebrando finalmente su regreso.


Quien espera, en ese tiempo retenido,

le compensa su tesón y su paciencia,

regresando nuevamente a la consciencia,

que acompasa su reloj con su latido.


No se aflige por la espera con la pena,

la compensa con la magia en la emoción 

de saber que fue una justa decisión,

pues sin duda, su alegría es ahora plena.


Si se trata de paciencia al esperar

y el encuentro va borrando la inquietud,

el amor se ha convertido en su virtud,

porque siempre existe un tiempo para amar.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Nace en mí, la primavera.


Mis palabras de amor, volaron desde mi boca,

para hacer nido en tu pecho.

Como aves cautivas, se encontraron 

prisioneras entre tus costillas.

Mi corazón palpitó al mismo compás 

de tu corazón y ese amanecer…

nació en mí, la primavera.


Escrito en Septiembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.