Viento celeste, sin cuerpo, ni identidad.


El viento es un clamor estremecido,

 entre gargantas de piedra o sobre 

el arpa sinuosa de las copas de los árboles.

Ruge entre las batientes olas, crespas

y violentas, que  tratan de alcanzar el cielo.


Cielo ceñido con diadema de plomo,

agitado y convulso entre iracundos 

rayos celestes.

¿Es el viento ciego, el que  trata de encontrar 

su cuerpo ? ¿ O son el cielo y el mar,

quienes le  privan  de su imagen  sobre

sus azulados espejos?.



Viento que  arremolina las arenas, para vestirse

de tierra y hierba.

Furiosamente ciego y enojado,

 como un aliento mortal, que barre la ignominia 

de la tierra y lava sus pecados con agua 

de lluvia y mar.


Celeste viento, que arrastra voluntades 

en habitaciones vacías, donde aún 

no ha hallado su hogar… su identidad.


Escrito en Noviembre 2022 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Temerosa la luz, juega en la sombra.


Ninguna claridad es declarada,

sin una oscuridad, que manifiesta…

dedica por su ausencia esa gran fiesta,

que observa por la luz alborozada.


Disfraz es de la luz, penumbra acaso,

que juega al escondite en ágil juego,

para  prender la llama, y con su fuego,

marcar unas siluetas a su paso.


La sombra se proyecta en su semblante,

pues a la luz dibuja su contorno,

en línea fugaz, baila en su entorno 

y vive con la luz un breve instante.



Fantasma que  diluye su presencia,

sin cuerpo, ni vertebra visible,

carácter y carisma imprevisible,

que puede discrepar de su inocencia.


La luz, que es temerosa, ni la nombra,

la teme por la noche en su agonía

y espera al despertar de un nuevo día,

el juego que establece con la sombra.


Escrito en Noviembre 2022 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Pequeña y frágil.( En tu corazón habita el Sol ).


Pequeña y frágil, suspiro que escapa 

en el aliento incontenido.

Cintura estrecha, donde las manos se pierden 

en la cautela de no despertar el sueño idílico,

que impregna con su fragancia 

todo vuelo efímero, en la ensoñación 

más hermosa del amor.


Pequeña y frágil, ala de mariposa que se mece

graciosamente, sobre las capas más sutiles 

de la brisa.

Sólo el silencio  despierta de su letargo,

con la luz de tu sonrisa, diáfana y clara.



Cristal de agua y cascabeleo de gotas

sobre la inconsciencia de la roca,

que se empapa de tu humedad reciente 

y ablanda sus duros sentimientos 

por una delicada mirada que destella.


En tu corazón habita el sol, sol que no quema,

tan sólo acaricia la piel con su cálido beso.

Pequeña y frágil, junco que perdura 

en su belleza, cuando los árboles 

caen abatidos, en medio de las tormentas.


Escrito en Noviembre 2022 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”

LAS VIEJAS EMOCIONES

se pierden entre la niebla
del rencoroso atardecer.

Las imágenes se suceden
en un caótico desfile de recuerdos.

Se resisten a perderse
para siempre.

Es imposible!

Las ilusiones compartidas
permanecen en la memoria
y seguirán vivas
hasta que la muerte
escriba el epitafio definitivo.

El efecto espejo y la mentira.


La aceptación de una negación, 

no fundamenta una afirmación como tal,

sino una renuncia a la búsqueda de la verdad

y un retorno inherente a la realidad 

más primitiva de nuestra existencia.


Escondidos en el subsuelo

de nuestros temores e insatisfacciones,

es imposible alcanzar la luz que se filtra 

por las ventanas del ático de nuestros 

propios pensamientos.


Ponemos una gran valla o muro a nuestra

capacidad, para no ser descubiertos,

ni criticados, pues no hay mayor humillación,

que no ser reconocido e ignorado.


Tal vez, por ese efecto espejo, de vernos 

reflejados en los demás, hemos creado 

la mentira, intentando camuflar 

nuestra autenticidad, para ser uno más 

entre la masa deforme de las gentes,

sin sentido crítico de la honestidad.


Escrito en Noviembre 2022 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.