La puerta abierta al abismo,
a la espesura del agua,
el hierro, sobre la fragua,
esperando su bautismo.
La forja con sangre y fuego,
( carácter del pensamiento,
nacido del sufrimiento,
para asimilarlo, luego)
Sobre el fuego concebido,
para obtener la dureza,
frente a una cruda tristeza
de acero, recién nacido.
La vida golpea fuerte,
sin piedad, con crueldad
y has de encontrar tu verdad
entre despojos y muerte.
El cielo se muestra inerte,
apenas se ha sorprendido,
por un último latido,
antes de que se despierte
la ira que, incontenida,
busca tan sólo justicia,
con tesón y con pericia,
en las leyes de la vida.
Este es el frágil diseño
de una vida proyectada,
al final, no tienes nada,
porque de nada eres dueño.
Escrito en Agosto 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
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